VIVE DE TUS RENTAS SIN TENER INMUEBLES
¿Es posible recibir rentas de locales comerciales, oficinas o plantas industriales sin invertir una fortuna? SI, ¿Puedes vivir de tus rentas sin batallar con inquilinos morosos? SI, con las FIBRAs es posible.
Sin necesidad de comprar siquiera un departamento o un
pequeño local comercial y olvidándose de reparaciones, crisis de ocupación y contratos
de arrendamiento, las FIBRAs otorgan los beneficios de rentar propiedades, sin
los problemas de rentar propiedades y ¡sin comprar propiedades!
Antes de que pienses que esto es una estafa, debes saber que la estructura jurídica de los Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces es la siguiente:
- Fideicomitente: es la empresa constructora, desarrolladora o dueña de inmuebles, que los aporta para constituir un fideicomiso. Se le conoce también como patrocinador.
- Fiduciario: es una institución bancaria o financiera que administra los inmuebles aportados por el fideicomitente, encargándose de cobrar las rentas y pagar los dividendos o ganancias a los inversionistas.
- Fideicomisario: es el inversionista que compra Certificados Bursátiles Fiduciarios Inmobiliarios (CBFIs) de la FIBRA, para tener derecho a recibir los dividendos o ganancias generados.
Su historia se remonta a la década de los 60’s en los Estados Unidos, los REITs (Real Estate Investment Trust) fueron ideados como un vehículo de inversión para financiar grandes proyectos inmobiliarios de tipo comercial e industrial y al mismo tiempo abrir la posibilidad de participación al gran público inversionista. En México, FIBRA UNO (FUNO11) fue la primera empresa del sector inmobiliario en cotizar en la Bolsa Mexicana de Valores en el año 2011, bajo la figura de Fideicomiso de Inversión en Bienes Raíces (FIBRA). Actualmente cotizan más de 10 FIBRAs en las dos bolsas de valores del país.
Los Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces (FIBRAs) tienen un variado portafolio de propiedades en renta que van desde centros comerciales, edificios de oficinas, hospitales, hoteles, departamentos, zonas industriales, entre otros. Los ingresos provenientes de los arrendamientos de esas propiedades se distribuyen entre los inversionistas, después de haber descontado los gastos de administración, mantenimiento y pago de intereses por deudas. Se pueden comprar títulos (Certificados Bursátiles Fiduciarios Inmobiliarios) de cualquiera de las FIBRAs que cotizan en Bolsa, a través de una Casa de Bolsa.
Aquí algunas de las razones por las que de manera personal prefiero las FIBRAs sobre los bienes raíces tradicionales:
- Es mucho más barato comprar FIBRAs que un inmueble, por barato que este sea. Las FIBRAs son un vehículo de inversión muy accesible ($14.35 pesos cuesta un título de FIBRA MONTERREY y $28.61 el de FIBRA UNO *precios al 13/mar/26).
- La administración de las FIBRAs corre a cargo de profesionales de la industria inmobiliaria, no te tocará batallar con inquilinos problemáticos.
- Las FIBRAs tiene portafolios muy diversificados, por lo que el riesgo de impago o baja ocupación, tiende a diluirse por la gran cantidad de inmuebles que tiene cada FIBRA.
- LIQUIDEZ. Si deseas salir del negocio inmobiliario, la venta de tus títulos (CBFIs) la puedes hacer cualquier día hábil bursátil y 24 horas después tener el dinero en tu cuenta bancaria. La venta de inmuebles tradicionales, no siempre corre con la misma suerte, a menos que los malbarates.
- Si vendes títulos de FIBRAs a un precio mayor del que los compraste, no pagas Impuesto Sobre la Renta (ISR) a diferencia de los inmuebles tradicionales. Caba aclarar que los dividendos recibidos, sí hay que pagar ISR, al igual que con los inmuebles tradicionales (si es que eres formal).
Si quieres saber más de fibras, visita la página de la
Asociación Mexicana de FIBRASs Inmobiliarias AMEFIBRA

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